Inteligencia Colectiva


Mientras mejor logren los grupos humanos constituirse en colectivos inteligentes, en sujetos cognitivos abiertos, capaces de iniciativa, de imaginación y de reacción rápidas, mejor aseguran su éxito en el medio altamente competitivo como es el nuestro.

Cuando uno lee libros de historia, la forma en que se construían las catedrales por ejemplo, es curioso observar la forma en que los conocimientos eran transmitidos, al igual que los oficios eran trasladados de generación en generación, pero nunca me había preguntado cómo es que esto cambió con e paso del tiempo, y es que al ir evolucionando el ser humano en la tecnología, formas de aprendizaje, aspiraciones, desarrollo de habilidades y trabajo colaborativo, rompen con ese esquema de simplemente trasladar conocimientos a algo más profundo como lo es la construcción de conocimiento en comunidad, la capacidad de poder compartir información sin ver al otro como un rival, sino más bien como un compañero que ayude a lograr a conseguir un mismo objetivo como una comunidad.

Es por esta razón que hoy en día vemos en las redes más personas dispuestas a compartir información, ayudar a crecer a otros, crear comunidades que aporten hacia los mismos intereses, es un intercambio de conocimientos, y en ese intercambio surge la posibilidad de desarrollar otras habilidades.

Por ejemplo, mi estudio principal es sobre música, pero mis intereses por la tecnología, diseño, edición visual, me han llevado a aprender por mi cuenta sobre dichos temas, y me ha sido posible la exploración y desarrollo de nuevas habilidades, debido a la cantidad de personas que conocen sobre estas temáticas y comparten su información sea por escritos, video tutoriales, clases virtuales, etc.

Bajo el régimen salariado, el individuo vende su fuerza o su tiempo de trabajo de modo cuantitativo y fácilmente mensurable

Esta cita es interesante porque de acuerdo a lo que plantea el escritor, muy pronto lo que se valoraría en un trabajador, serían sus competencias, habilidades, capacidad de reinventarse, es decir, formar parte de un colectivo inteligente dentro de una empresa. Esto convertiría a una compañía en una entidad en continuo cambio y evolución, sería una reestructuración de acuerdo a la capacidad intelectual de sus empleados y administrativos de forma cooperativa.

No es conveniente ser desempleado en el Espacio de las mercancías ya que la identidad social se define en él por el trabajo, es decir, de hecho, para la mayoría de la población por un puesto salariado.

Este modo de pensar es real dentro de una sociedad en la actualidad, para esto basta con el siguiente ejemplo:

Una persona emprendedora, tiene un ingreso mensual que tal vez sea flotante y al decidir realizar un préstamo ante una entidad bancaria, no se le otorga porque no posee un "salario fijo" y esto etiqueta a la persona como un ente de riego para el banco en el caso de que en algún momento no pueda pagar, por lo que le niegan dicho préstamo.

A través del tiempo tal y como lo menciona el autor, "En nuestro currículo vitae, después del nombre (posición en la Tierra) y la dirección (posición en el Territorio) se encuentra generalmente la profesión (posición en el Espacio mercantil)" (p.16).

Es decir, que el tener un oficio o una profesión ha sido de mucha importancia para el desarrollo del ser humano, sin embargo, nos encontramos ante un cambio con las nuevas tendencias sobre el aprendizaje invisible, la inteligencia colectiva, etc. que convierte a una persona en exitosa, ya no por un titulo o profesión, sino, por su capacidad de conectar con su entorno, de trabajar de forma colectiva, de sumar en la parte de intercambio de información y no solo esperar instrucciones, aquí entra en juego la creatividad, la innovación, la capacidad de transformación y cambio y la capacidad de flexibilización frente al mismo.

Competencia, conocimiento y saber (que pueden interesar a los mismos objetos) son tres modos complementarios de la transacción cognitiva y pasan incesantemente uno al otro.

Al encontrarnos inmersos en una sociedad, nos encontramos en una continua relación, es en medio de nuestras interacciones que brindamos nuestro conocimiento y a su vez nos convertimos en receptores del mismo. Independientemente de la etiqueta que se nos es puesta dentro de un centro educativo (si somos buenos o malos), somos entes de aprendizaje y al mismo tiempo portadores de conocimiento; esto nos hace estar en continuos procesos de transmisión y recepción cognitiva. En este sentido, así como otros pueden potenciar mis capacidades o habilidades, de la misma manera puedo yo representar para alguien más una fuente de aprendizaje.

el fundamento y el objetivo de la inteligencia colectiva es el reconocimiento y el enriquecimiento mutuo de las personas, y no el culto de comunidades fetichizadas o hipóstasiadas.

Si aprendemos a respetar los conocimientos que poseen los demás, crearemos en estas personas una inserción a la sociedad en la cual no importe su estatus social, económico, profesión, etc. ya que todos somos generadores de conocimientos y por lo tanto merecemos respeto.

Lo que se pretende es que la inteligencia colectiva sea una dinámica positiva del reconocimiento y movilización de competencias, tal y como a partir del siglo XVIII se reconocieran la propiedad de los derechos intelectuales, y permitiera a los escritores, compositores, inventores, etc. dedicarse a realizar sus actividades sabiendo que al final les sería reconocida sus creaciones.

La inteligencia colectiva solo comienza con la cultura y aumenta con ella.

Me encantaría terminar con esta frase "Todos los humanos tienen el derecho de verse reconocida una identidad de conocimiento." (p.19)


Referencia


Lévy, Pierre (Marzo, 2004) Inteligencia Colectiva. Organización Panamericana de la Salud. URL: http://inteligenciacolectiva.bvsalud.org


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