Diseñando la nueva normalidad

Impacto de la pandemia en la educación


Todos los que somos docentes y enfrentamos el reto de generar un sistema de aprendizaje durante pandemia, estamos conscientes del esfuerzo, acomodo y resilencia que eso nos llevó.

Para cada uno fue totalmente diferente y en el marco de las diferencias entre un ambiente de educación privada y otra pública, podemos darnos cuenta del abismo que las separo; mientras en el primer caso, se contaba con la tecnología, las plataformas, la preparación de los docentes, etc por el otro lado teníamos un panorama diferente, la falta de recursos tecnológicos, capacitación para los docentes, plataformas, etc; haciendo que más d ella mitad de la población de estudiantes hoy en día tenga un desfase de su nivel educativo, esto sin mencionar la afectación psicológica, emocional, económica, etc. no solo para los estudiantes sino también para las familias y por qué no decirlo, los docentes mismos.

Muchos profesores hicieron el mejor esfuerzo para mantener a sus estudiantes en el camino del aprendizaje, sin embargo en muchos casos las escuelas tuvieron que cerrar.

En la actualidad, nos encontramos ante una nueva realidad y podemos decir que el 2020 nos dejó muchas lecciones porque en medio de las malas noticias, la educación se ve forzada a mirar introspectivamente y realizar mejoras, en caer en cuenta que las formas de enseñanza habían cambiado y que se requirió de esta llamada de atención para que visualizara el desfase tan grande que existía entre la educación del siglo XX y la actualidad, en la cual la tecnología se abre paso para brindar nuevas herramientas y formas de aprendizaje más significativas para nuestros estudiantes. La pregunta esencial es ¿Qué hará el estado y los docentes al respecto?


De cara a la nueva normalidad


Como lo explicaba anteriormente, la Pandemia hizo que tuviéramos que modificar significativamente nuestra forma de enseñanza y por qué no decirlo, nos ha retado a implementar nuevas metodologías de enseñanza que sean más eficientes para nuestros estudiantes.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el uso de las tecnologías no radica en cambiar un cuaderno por una computadora, implica realizar un inventario de las cosas que nos fueron funcionales en el pasado y los aportes significativos que nos ha dejado el uso de las Tic's para la maximización del aprendizaje. En pocas palabras, es brindarle al estudiante herramientas para la creación de su conocimiento de una forma que lo mantenga comprometido con el logro de dichos objetivos.

Realizar variaciones en nuestros currículos con el uso de las tecnologías, puede llevar a trabajos colaborativos, exposición de sus ideas, revisión entre pares, brindar la oportunidad de rehacer algo si las cosas no salieron bien, etc. Al final, es brindarle acompañamiento al estudiante en su crecimiento cognitivo mediante el uso de diferentes estratégias, y aquí nos encontraríamos con una transformación en las actividades de aprendizaje obteniendo mejoras en los resultados.

Existen 3 dimensiones de compromiso: Comportamiento (se requiere un compromiso de comportamiento para finalizar las actividades de aprendizaje), Emocional (se requiere de energía positiva asociada al proceso de aprendizaje) y Cognitivo (se requiere de una energía mental enfocada enfocada hacia la finalización del proceso de aprendizaje) .

Para Kimmons, Graham, and West, la dimensión del compromiso por medio del comportamiento es más fácil de visualizarla en los estudiantes y por eso diseñaron los cuadros PIC (pasivo, interactivo y creativo), el cual ayuda a reconocer el tipo de comportamiento que se visualiza en el estudiante durante el proceso de aprendizaje.



Me gustó mucho el framework realizado por Kimmons, Graham, and West, para que podamos utilizarlo en nuestros planeamientos

y comprobar cómo estamos utilizando la tecnología, si es para incrementar el compromiso de nuestros estudiantes en su proceso de aprendizaje llevando a cabo actividades más interactivas o/y creativas o si solo estamos utilizando la tecnología para reemplazar actividades o ampliarlas o modificarlas.

Sí, debemos tener en cuenta que a la hora de realizar actividades que comprometan a nuestros estudiantes con su aprendizaje, nunca debemos dejar de lado la parte emocional y cognitiva.

También debemos recordar que haciendo un buen uso de la tecnología, estaríamos preparando a nuestros estudiantes con habilidades que los ayuden a tener éxito en el mundo real. Lo ideal sería plantear actividades que los llevaran a realizar actividades desde escenarios irreales hasta escenarios reales y participativos en la comunidad.


Desarrollo emocional en la virtualidad


Como hemos visto anteriormente, el uso de la tecnología ha sido un impacto positivo en la parte del desarrollo de nuevas habilidades en el proceso de aprendizaje y ayudó a solventar el problema causado por la pandemia en cuanto a la forma de continuar dando nuestras clases. Sin embargo, no podemos perder de vista que dichas tecnologías sin una guía responsable por parte de los hogares y docentes, pueden conllevar a que existan diversos problemas en nuestros estudiantes como la ansiedad, soledad, estrés, ciberacoso, etc.

En lo que respecta al ciberacoso, debemos tener claro que inicia en un primer momento de forma presencial y que es extendida hacia el uso de redes sociales, mensajería instantánea u otros medios. a través de diversos estudios se ha establecido que las personas que cometen este tipo de acoso es por un desvinculamiento moral y la falta de responsabilidad moral, es por esto que es importante el involucramiento de las familias en la guía del uso responsable de las tecnologías, la supervisión constante de los docentes dentro de un aula.

Considero necesario apuntar que actualmente en Costa Rica existe la Ley N° 9404, llamada “Ley para la prevención y el establecimiento de medidas correctivas y formativas frente al acoso escolar o «bullying»”, la cual debería ser difundida en forma de charla(s) para estudiantes de secundaria y generar así conciencia en el uso responsable de las redes, el internet en general y las consecuencias por utilizarlo de forma indebida.

De igual manera, otro problema que podemos encontrar es el uso excesivo del internet, relacionado frecuentemente con personas que tienen falta de habilidades sociales, afrontamiento de las emociones, inestabilidad emocional, baja autoestima y altos valores en impulsividad cognitiva. Debemos recordar, que la interacción en las redes sociales no pueden suplantar las relaciones interpersonales, la socialización es una habilidad que se desarrolla mejor con la interacción presencial, en la que podemos visualizar y reconocer los gestos, estados de ánimo, formas de brindar un mensaje, etc. hacia los demás. Sin este proceso, se vuelve mas difícil realizar dicho reconocimiento en la virtualidad. Aunado a esto, es conveniente desarrollar en nuestros estudiantes e-competencias socioemocionales


Referencias


Human Rights Watch (Mayo 17, 2021). El grave impacto de la pandemia en la educación mundial. https://www.hrw.org/es/news/2021/05/16/el-grave-impacto-de-la-pandemia-en-la-educacion-mundial


Borup, J. Graham, C. (Enero 11, 2022). Designing the New Normal: Enable, Engage, Elevate, and Extend Student Learning. https://er.educause.edu/articles/2022/1/designing-the-new-normal-enable-engage-elevate-and-extend-student-learning


Cebollero, A., Cano, J. (Enero - Junio, 2022) E-competencias e inteligencia colectiva. Propuestas para el desarrollo emocional en las interacciones en línea. Revista Internacional de Educación Emocional y Bienestar. Vol. 2. Número 1. pp. 13-32 https://www.aulavirtual.una.ac.cr/pluginfile.php/227980/mod_resource/content/2/E-competencias%20e%20inteligencia%20colectiva_2022.pdf


Lemaitre, R (Agosto 16, 2019) El Cyberbullying en Costa Rica. https://elderechoinformatico.com/?p=1141






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